Redacción Economía La presencia masiva de
público en las cafeterías locales, así como de nuevas variedades de café en las
perchas de los supermercados, no es casualidad, sino el resultado de un impulso
que trascendió lo comercial para instalarse en lo cultural. A la par, fuera del
país se ha ido consolidando un mercado para el café especial ecuatoriano cuyo
precio puede hasta triplicarse según su valor agregado. Wilson González, vocero
de la Asociación de Cafés Especiales del Ecuador (ACEE), comenta que en Francia una libra de café
ecuatoriano tipo gourmet cuesta en promedio $ 10, pero el precio se incrementa según sus especificaciones, el
proveniente de Loja (ECUADOR), puede
costar $ 20 y el de Galápagos hasta $ 30. El concepto de beber un café
cultivado en islas volcánicas es un plus que el mercado europeo agradece.
Dentro del país, la apertura de cadenas de cafeterías ha hecho que el criterio
del consumidor vaya cambiando. Ejemplo:
Sweet and Cofee, ofrece variedades con claras
especificaciones:
- Café Zaruma con tostado medio y aroma floral y fuerte.
- Jipijapa, para una bebida moderada con aroma frutal y fino.
- Café orgánico, cultivado sin pesticidas.
Según Manuel Echeverría, coordinador general de
ProEcuador, entidad adscrita al Ministerio de Comercio Exterior y cuyo objetivo
es promocionar los productos ecuatorianos a través de sus oficinas comerciales
en distintos países del mundo, las certificaciones orgánicas y de comercio
justo (FARE TRADE) dan un valor al café que en el mercado europeo
resulta atractivo, aunque ello implique precios más altos. Uno de los mercados
más grandes es Alemania.
ZONAS DE VENTA EN ECUADOR
Quito (Pichincha)
La reactivación económica de las zonas
afectadas por el terremoto se hace efectiva para el sector agrícola de Manabí.
En este contexto, se estableció en 27 dólares cada quintal de café cereza en la
provincia de Manabí. El precio promedio de un quintal de café era de
aproximadamente diez dólares. Pero se luego indicó que los 27 dólares es el
precio referencial con el que se inicia la cosecha; es decir, que si en la
Bolsa de Valores de New York sube el precio, también aumenta el pago a los
caficultores, pero si en la bolsa el precio baja, la compra se mantendrá en el
valor acordado.





