Preparación Del Suelo
Como el cafeto es una planta que vive muchos
años, la preparación del terreno tiene que hacerse de la mejor manera de forma
que no tengamos problemas por esta razón durante la vida de nuestro
cafetal. Se debe procurar dejar el suelo lo mejor suelto posible para
facilitar el desarrollo de las raíces.
Elaboración del germinador
La semilla debe estar disponible 8 meses antes
del transplante definitivo en campo; de este período, dos meses corresponden a
la etapa de germinador y seis meses al almácigo. En las etapas del proceso
productivo de germinador y almácigo se necesitan insumos que se pueden adquirir
en la zona, como guaduas o estacones de madera redonda, arena lavada de río,
tierra, pulpa descompuesta o materia orgánica, bolsas plásticas, materiales
para disponer sombra en viveros, plaguicidas de baja toxicidad, sólo si se
requieren.
A los 60 o 70 días ya se cuenta con las
plántulas o chapolas listas para ser llevadas a bolsas en el almacigo.
Existen dos clases de germinadores: de piso y
aéreo, consiste en un cuadro hecho con madera o ladrillos, en el cual se
siembra la semilla en arena lavada de río con riego permanente. Su tamaño
depende del área a sembrar y la época más recomendable para su establecimiento
son los meses de enero y septiembre.
TRAZADO
El trazado se ejecuta después de haber
determinado la distancia de siembra. El tipo de trazado, obedece a la
inclinación que tenga el terreno a reforestar.
El trazado es importante porque determina,
cuántas plantas necesita el agricultor, como van distribuidas y como controla
la erosión. Así que para cada inclinación de terreno se escoge el trazado que
más convenga.
Los trazados más usados en la siembra del café
son los siguientes: En cuadro, en triángulo o tresbolillo y en curvas a
nivel
AHOYADO
Para el ahoyado lo primero que debemos tener en
cuenta es la existencia de un surcado ya definido para colocar una pita y hacer
los surcos bien trazados; otro aspecto importante es conocer la variedad para
determinar la distancia de siembra, además debemos tener en cuenta cuantas
plantas por sitio vamos a sembrar para saber que clase hueco vamos a realizar.
Un hueco sencillo se hace de una dimensión de 30 cm de ancho por 30 de
profundidad, para poder adicionar material orgánico en el momento de la
siembra.
SIEMBRA DEFINITIVA
En la siembra se debe tener sumo cuidado ya que
en esta etapa podemos fracturar las raíces con que vienen las plantas del
almácigo y dañar todo el anterior proceso. Cuando vayamos a sembrar
debemos dejar que la planta se deshidrate para que el pilón de sustrato se compacte
un poco más y al momento de quitar la bolsa no se rompa y se fracture la raíz
de la planta. Debemos tener en cuenta de no aplicar abonos sin estar
descompuesto totalmente para evitar que la planta se queme por la fermentación
de los mismos. Luego de estar la planta en el hueco se debe pisonear un poco la
tierra que se colocó alrededor de ella para que compacte y en época de
sequía no se separe del pilón de la planta. La tierra que se adiciona al hueco
no debe superar la altura del pilón de la planta.
Las distancias de siembra dependen de la
variedad y del manejo del cultivo. Las distancias más utilizadas son de
1.5 m entre plantas y 2.5 m entre hileras, y 1.5 m entre plantas y 2.0 m entre
hileras
PODA DE LA PLANTA
Las podas del café consisten en eliminar parte
de la planta o cambiar su forma normal de crecimiento para darle una
configuración armoniosa, favorecer el crecimiento de nuevas ramas y preparar
tejido productivo, de manera que el cafeto este siempre sometido a un
tratamiento de poda para sustituir oportunamente las ramas que ya produjeron.
El sistema de poda a utilizar, está determinado básicamente por la población de
cafetos por hectárea, la edad de la planta y la capacidad económica del
productor. Las podas pueden ser selectivas (poda
por rama, planta, parches) o
sistemáticas (en ciclos de tres,
cuatro y cinco años). Para cafetales
que requieren rejuvenecimiento, se recomienda el sistema de recepa al 25%
anual, alternando surcos, con poda sanitaria en aquellos cafetos que no se
recepan ese año. Con este sistema se puede mantener una producción escalonada
evitando un descenso brusco en la producción.
Las podas son prácticas que merecen gran
atención si se consideran las ventajas siguientes:
Mayor producción, más estable y por periodos más Largos-Facilidad de operación en la cosecha y las labores Culturales-Ambiente favorable para el cultivo y desfavorable para el desarrollo de plagas y enfermedades-mejoramiento de la calidad del grano al producirse una maduración más uniforme-en la mayoría de las plantaciones de colima debido a las condiciones de los cafetales(viejos y mal atendidos), se sugiere realizar las siguientes podas:
Mayor producción, más estable y por periodos más Largos-Facilidad de operación en la cosecha y las labores Culturales-Ambiente favorable para el cultivo y desfavorable para el desarrollo de plagas y enfermedades-mejoramiento de la calidad del grano al producirse una maduración más uniforme-en la mayoría de las plantaciones de colima debido a las condiciones de los cafetales(viejos y mal atendidos), se sugiere realizar las siguientes podas:
Esta práctica consiste en inclinar el cafeto
joven a un ángulo de 15 a 20 grados con relación al suelo, para obtener varios
ejes productivos, de los cuales seleccionar de 2 a 4 de los más vigorosos y
mejor ubicados; una vez que se logra esto, se elimina la punta de la planta
madre, otra forma de hacer el agobio consiste en inclinar el cafeto al momento
de trasplantarlo. cabe advertir que este tipo de poda retrasa la producción un
año.
Otra forma de hacer el agobio consiste en
inclinar el cafeto al momento de trasplantarlo. Cabe advertir que este tipo de
poda retrasa la producción un año.
Consiste en podar la yema apical del cafeto a
una altura de 2 metros con veinte centímetros, para evitar que siga creciendo
hacia arriba y, en cambio, que crezcan nuevas ramas a los lados; esto facilita
el cultivo y favorece las cosechas.
Es común que después de eliminar la yema apical
broten chupones, que hacen que el cafeto vuelva a crecer hacia arriba, por lo
que es necesario eliminarlos cada 6 meses.
Consiste en cortar el tallo del cafeto a una
altura de 40 a 45centímetros del suelo para favorecer el brote de nuevos ejes
productivos. la recepa debe hacerse cuando los cafetos han dado de 12 a 15
cosechas. El corte se hace ligeramente inclinado, ya sea con machete, serrote o
motosierra, al terminar la cosecha. Es aconsejable proteger el corte con
pintura vinílica, 2 o 3 días después, para prevenir enfermedades en las
plantas.
Aproximadamente dos meses después, deben
seleccionarse de 4a 6 tallos, y dejar solo 3 ó 4 tallos por cafeto recepado,
tres o cuatro meses más tarde.
El rejuvenecimiento puede hacerse por cafeto,
surco, faja o lote; anualmente o en plazos más largos. Una planta recepa da
empieza a producir a los 2 años de hacer el corte.





