Tradicionalmente se ha sostenido
que el punto de origen de la domesticación del cacao se encontraba en
Mesoamérica entre México, Guatemala y Honduras, donde su uso está atestiguado
alrededor de 2,000 años antes de Cristo.
No obstante, estudios recientes
demuestran que por lo menos una variedad de Theobroma Cacao tiene su punto de
origen en la Alta Amazonía y que ha sido utilizada en la región por más de
5,000 años.La cultura del cacao en Ecuador es antigua, se sabe que a la llegada
de los españoles en la costa del Pacífico, ya se observaban grandes árboles de
cacao que demostraban el conocimiento y la utilización de esta especie en la
región costera, antes de la llegada de los europeos.
En el Ecuador actual se cultivan
algunos tipos de cacao, pero la variedad conocida como NACIONAL es la más
buscada entre los fabricantes de chocolate, por la calidad de sus granos y la
finura de su aroma.Sin embargo, la llegada de enfermedades severas como la
monoliosis o la escoba de bruja, hace unos 100 años, engendró la introducción
masiva de cacao extranjero, proveniente particularmente de Venezuela.
Estos cacaos se cruzaban con la
variedad local, dando híbridos vigorosos y productivos, pero cuyos frutos
tenían una calidad aromática menor que la original. Se pensó entonces que se
debería poder encontrar los representantes de esta variedad ancestral, que se
estaba paulatinamente perdiendo en el proceso de hibridación y poder así volver
a recrear las variedades productivas con un gusto equivalente a la variedad
nativa Nacional.
La hipótesis de la existencia de
una variedad ancestral pudo ser verificada gracias al análisis de las
colecciones antiguas de los diferentes cacaos del Iniap y de la Universidad
Técnica Estatal de Quevedo (Uteq). Estas colecciones corresponden a los Árboles
cultivados en toda la zona costera del Ecuador. Mediante los métodos de
análisis de ADN desarrollados por el Cirad, algunos Árboles fueron
identificados como los ancestros probables de todo el Pool híbrido actualmente
cultivado en Ecuador. Los estudios de paternidad confirmaron esta hipótesis.
Sin embargo, el origen del cacao
Nacional era todavía desconocido, por lo que hubo que recurrir a nuevos
análisis de ADN para buscar pistas entre las distintas variedades nativas.
Existen poblaciones de cacao salvaje en toda la región amazónica, desde
Colombia hasta la Guyana y Brasil.Desde hace varias décadas se ha hecho la
búsqueda de estos tipos en estado natural. El material vegetal producto de esta
amplia prospección se conserva actualmente en varias colecciones locales e
internacionales. El proyecto de investigación tuvo acceso a estos materiales y
pudo efectuar la comparación de las huellas genéticas de ADN del material
salvaje con los representantes de la variedad nativa Nacional.
Esta comparación permitirá
demostrar el gran parentesco existente con algunos Árboles colectados hace más
de 30 años en la región amazónica de Zamora Chinchipe, en el sur del Ecuador y
los análisis de ADN volvieron a dar su veredicto.A pesar de que en la
actualidad su cultivo se encuentra más desarrollado en la región costera del
Pacífico, la región oriental de Zamora Chinchipe resulta ser entonces el centro
de origen de la domesticación probable de la variedad Nacional. Los
intercambios entre sociedades amazónicas y costeras podrían explicar esta
migración que parece ser muy antigua.